El comentarista de del diario checo Pravo, Alexandr Mitrofanov, analiza las negociaciones de Washington con Moscú sobre el radar que los EEUUquieren instalar en la Rep. Checa:
¿Otra vez se trata sobre nosotros sin nosotros? El diablo tal vez lo sepa. Las primeras noticias de las negociaciones de los secretarios de Estado y de Defensa de los EEUU en Moscú en relación con las bases de radar y misiles afirman que no llegaron a acuerdo alguno. Inmediatamente el diario ruso Kommersant ofreció una versión distinta. Al parecer a los rusos el tema les deja fríos. Tienen, sin embargo, ciertas condiciones: En los silos polacos no se instalarían misiles hasta que en Europa no se tenga la certeza de un peligro eminente por parte de Irán. El radar en Chequia no estaría habilitado técnicamente para rastrear el territorio y espacio aéreo rusos. Los especialistas rusos deberían tener acceso a las bases militares estadounidenses instaladas en Polonia y Chequia.
El diario Kommersant asegura que el secretario de Defensa estadounidense, Robert Gates, prometió a los rusos que esos acuerdos los plasmará EEUU en el papel “esa misma noche”. El acuerdo podría ser firmado por Bush y Putin en la cumbre de abril en Bucarest.
Aún en el caso de que este diario ruso sirviera tan solo como un canal oficioso del Kremlin, de una cosa podemos estar seguros, de que Moscú y Washington están negociando cuestiones que afectan directamente la soberanía de Polonia y Chequia. Y yo me pregunto: ¿Por qué Mirek Topolanek, de repente, es tan moderado en los últimos días en relación con Rusia? Por lo visto está apoyando a Bush, no se atreve a decir esta boca es mía. Lo que pasa es que los demás, nosotros, no sabíamos nada de este enjuague.
Si los presidentes de los EEUU y Rusia firman realmente un acuerdo que contemple el visto bueno de Washington con la presencia de inspectores militares rusos en territorio checo, ¿cuál puede ser la reacción de la escena política checa? O dicho de otra manera: ¿Es posible que alguien pueda impedir después la aprobación del radar estadounidense en la Asamblea Legislativa checa?
Esperemos con estos pronósticos hasta que se conozcan los resultados de las negociaciones estadounidenses-rusas. La noticia difundida por el Kommersant puede servir tan solo como medio para desplegar una guerra diplomática. Sin duda, para los rusos desde su punto de vista sería mejor que en Europa central no se instalaran las proyectadas bases de radar y cohetes antimisiles.
Además no esta claro si tuvieron tiempo de decir a Putin, el papel que juega Topolanek, así que no necesariamente debe tener una idea clara de la situación. Tal vez por eso no se apresure a tomar una decisión estratégica con el Gobierno de un personaje que a duras penas está culminando su cargo de presidente con el alivio generalizado de que, gracias a Dios, termina su mandato.
En las tierras checas mientras tanto se discute cuantos millones recibiría el repentino clarividente diputado dela oposición por ayudar al Gobierno a Washington a instalar el radar en este país. ¿Qué son solo ideas malintencionadas? Puede ser. Nada se puede hacer con el hecho de que si un tal individuo apareciera y se excusara con “ciertas tradiciones familiares”, “con el amor a América”, “con el odio a Rusia”, o de que “su esposa le echaría de casa”, la sospecha de que hay mucho dinero por medio no se la quitaría nadie. Existe, sin embargo, una solución que convendría a todas las partes. A la nueva Administración estadounidense y a la Unión Europea con la OTAN, a Rusia , también a la oposición checa y al propio Gobierno checo que se quitaría un gran peso de encima: que la Asamblea Legislativa no aprobara la instalación del radar. mf
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