En el Antiguo Testamento se dice:
Yavé - Jehová, tu Dios, te
introducirá en la tierra adonde vas y que pasará a ser tuya; arrojará delante
de ti a muchos pueblos, al heteo y al guergaseo, al amorreo y al cananeo, al
fereceo, al jeveo y al jebuseo, siete naciones mucho más numerosas y poderosas
que tú.
El término semita se refiere
a aquellas personas cuya lengua materna es una lengua semita. El término se empleó originalmente
en el ámbito lingüístico para referirse a una gran familia de lenguas
originarias del Próximo y Medio
Oriente y que actualmente se conocen como lenguas semíticas.
Pese a carecer de toda base étnica, y al igual que sucedió con el término ario, la voz semita
durante el siglo XIX transfirió su sentido lingüístico original a uno nuevo, pseudocientífico
y de corte racial.
Con el fin de la Segunda Guerra Mundial, el segundo sentido del término ha
quedado en desuso.
Origen
El término semita (del hebreo
bíblico "Sem", en caracteres
hebreos: שם, traducido como "nombre", y en caracteres
árabes: ساميّ) hace referencia a los pueblos citados en la Biblia
descendientes de Sem,
segundo hijo de Noé,
en referencia a que Jafet
era el hijo mayor (Génesis 10:21) y Cam el menor (Génesis 9:24). En la Biblia, en el libro del Génesis se
encuentra la narración del diluvio
y en ella está la genealogía en la tabla de los pueblos, donde se
hace referencia a los semitas. Los antiguos pueblos de habla semítica incluyen
a los habitantes de Aram,
Asiria, Babilonia, Siria, Canaán
—incluidos los hebreos—
y Fenicia.
El término fue propuesto
inicialmente por August Ludwig von Schlözer en el
"Repertorium" de Eichhorn,1
para referirse a las lenguas emparentadas con el hebreo. Consta en la
Enciclopedia Católica que ya en 1807 había sido adoptado como término étnico.
Por extensión, semita se empezó a utilizar para designar a los pueblos
hablantes de las lenguas semíticas y sus realizaciones culturales.
En lingüística
y etnología,
el término Semita se usa para referirse a una familia lingüística de origen predominantemente
medio-oriental,
ahora llamada lenguas semíticas. Esta familia lingüística
incluye las formas antiguas y modernas del acadio,
el amhárico, el árabe,
el arameo,
el fenicio,
el ge'ez, el hebreo,
el maltés, el yehén y el tigriña y
todos los pueblos árabes en general que también usan una lengua de origen
semitico.
Los pueblos de lengua semita estaban constituidos por un conjunto
heterogéneo de pueblos y etnias, todos ellos pertenecientes a la antigua familia lingüística semita. La acepción racial de semita
es hoy considerada pseudocientífica, y su uso desaconsejado. La relación
entre los pueblos semitas se debe exclusivamente a su origen lingüístico y
cultural, por lo que el uso de semita se debe circunscribir a estos
ámbitos. Es, pues, impropio hablar de "razas" indoeuropeas
o de "razas" semitas, sino que debe hablarse de pueblos que hablaron
alguna de estas lenguas.Es especialmente en la clasificación propia de la lingüística y al considerarse las familias de lenguas, donde se determinan regiones con grupos que hablan las diferentes lenguas, entre las que también existen las lenguas semíticas.
Antisemitismo
A finales del siglo XIX se acuñó el
neologismo
antisemitismo en panfletos que exhortaban a la hostilidad ideológica y
racial contra los judíos. Ese ha sido y sigue siendo el significado exclusivo del
término, es decir, aplicado exclusivamente a los judíos (y no a otros pueblos
con lenguas semíticas, como los árabes), y así lo recoge el DRAE (véase su definición).
Sin embargo, al decaer la ficticia
teoría racial
en la que se sustentaba el término cuando fue creado, y dado que las actitudes
antijudías actuales (véase neoantisemitismo)
se basan en unos supuestos distintos a los de la época del caso
Dreyfus o del racismo de Estado de los nazis y, sobre todo,
con el fin de evitar confusiones en referencia a otros pueblos que hablan
lenguas semíticas, últimamente se prefiere el uso de términos equivalentes no
ambiguos, como judeofobia o antijudío, reservando antisemitismo
para su uso en referencias históricas a las ideologías antijudías de la segunda
mitad del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX.
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